
Cantidad y calidad. Clase y efectividad. O lo que es lo mismo. Nuestro David Villa, máximo goleador del torneo con cuatro goles tras el histórico ‘hat trick’ ante Rusia y el decisivo, genial, ya memorable tanto frente a Suecia en el minuto 92 del encuentro. En esta oportunidad, Villa no se llevará el balón como recuerdo, sino otra cosa más importante, la auténtica devoción de todo el valencianismo, de España y por supuesto, del resto del fútbol mundial.