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Pese a todo, jugar con un bloque que ha disputado 13 finales, entre Eurocopas y
Mundiales, infunde mucho respeto. Y más sabiendo que España estaba muy hecha, pero a los germanos
les faltaba definición, y por tanto podían ser una incógnita. Pero desde el segundo uno se acabaron
las especulaciones sobre cuál sería la forma de los éstos de afrontar el encuentro y, en
consecuencia, neutralizar la presencia de nuestro centro del campo, gran aval propio ante el
imparable dominio del que ha gozado la selección, fiel a su estilo, desde el inicio de la
competición. Más aún con el refuerzo ‘obligado’ de Fabregas en las lides de constructor a la vez
que llegador desde segunda línea. La solución más sencilla por la que optó el técnico germano es la
igualdad numérica en la zona ancha, y posicionar a un único hombre adelantado, Klose, con la ayuda
en tres cuartos de campo de Podolski y Ballack, duda hasta última hora. Los primeros 15 minutos,
ante la incertidumbre en el terreno estratégico, propició el dominio de Alemania, alimentado por
los previsibles nervios de la ‘roja’ , que llegó de manera tan frecuente como nunca antes vista en
este campeonato en contra de la portería de Casillas. La primera arribó en un error en el pase
frontal de Ramos que lo ganó Klose pero afortunadamente el teutón no lo llegó a contrlar en su
rápida zancada. La zaga española replegó completamente y el rival buscó las bandas para tener
superioridad, afortunadamente diluida en centros al punto de penalti bien blocados por el
guardameta blanco.
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| El gol dejó al rival tocado, y buscó en el barullo y las faltas en pelotas
divididas su único recurso para buscar el peligro por arriba. Algo tan antiguo como este deporte.
Pero fueron perdiendo su habitual fuelle ante el miedo que les entraba cada vez que el combinado
ganaba la posesión en su propia área, montaba la jugada a velocidad de la luz y llegaba con tres
pases a su meta. Y ahí nacieron sus dudas, que la mayoría de veces son mortales de necesidad. Una
de dos. O dejaban sus espaldas bien cubiertas a riesgo de perder desborde, o presionaban más arriba
aún con el peligro de ser ‘apuñalado’ por su poco respaldo. Y en esa indefinición murió la primera
parte.
Pero el problema de Alemania era existencial. Ya cuestión de matar o morir. Y Alemania, futbolísticamente hablando, es muy inferior a los nuestros; peor en jugadas rápidas y lo es más aún en el toque. La ‘roja’ lo notó y tuvo groggie a los teutones hasta el minuto 60. Así, Ramos junto a Silva pudieron hacer el 2-0 tras sendas segundas jugadas de rechace. Nuestro equipo no pudo hacerlo, y llegaron los mejores momentos de Alemania, cuando apareció el descontrol y la confusión. Otras pelotas cruzadas hacia la ‘olla’. Otras paradas de Casillas. Aragonés, con sus habituales y mágicas relecturas del partido, contestó a sus arreones con mayor presencia y equilibrio en la zona central con las entradas de Alonso por Cesc y Silva por Cazorla. Nuevamente, al ‘sabio’ le salió la estrategia de ‘catón’. España recuperó la esencia de su juego, y parecía increíble que no cayera la sentencia. El rival, por el mero hecho de serlo, daba miedo, por su nombre, por su impresionante historia, pero se convirtió en un equipito vulgar. Sin riesgo de padecer, el final del encuentro fue para enmarcar. ¡Si parecía que la ‘roja’ estaba por debajo en el resultado! Los últimos 10 minutos fueron un auténtico baile. Alemania ni se acercó a la portería rival. Y, hasta el pitido final de Roberto Rossetti, tocaba más disfrutar que sufrir. Aunque, cuando éste dio por finalizado el campeonato era el momento de hacerlo de verdad. Al final ocurrió. 44 años después, España era campeón de Europa. Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt!Amunt! Ficha técnica Alemania 0: Lehmann; Fiedrich, Mertesacker, Metzelder, Lahm (Jansen, m.46); Frings, Hitzlsperger (Kuranyi, m.58); Schweinsteiger, Ballack, Podolski; Klose (Mario Gómez, m.79). España 1: Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila; Senna; Iniesta, Xavi, Cesc (Xabi Alonso, m.63), Silva (Cazorla, m.66); Torres (Güiza, m.78). Gol: 0-1: m.33: Torres. Árbitro: Roberto Rosetti (Italia). Amonestó a los alemanes Ballack (m.42), Kuranyi (m.87) y a los españoles Casillas (m.42), Torres (m.74). Incidencias: Final de la Eurocopa 2008 disputada en el Estadio Ernst Happel de Viena ante 51.428 espectadores. Los Reyes de España, D. Juan Carlos de Borbón y Dña. Sofía, presidieron el encuentro en el palco. |