
España tuvo un inicio volcánico. El combinado de del Bosque sabía de la
diferencia sideral con el rival y que el primer gol facilitaría una goleada acorde con el potencial
de ambos. Con cuatro centrocampistas, dos con banda, y las ayudas de Villa y Güiza en la zona de
creación, la ‘roja’ inundaba el área armenia. La respuesta llegó muy pronto, paradójicamente casi
sin merecerlo habida cuenta de las opciones claras de gol antes del minuto siete, cuando Capdevila ‘
fusilaba’ a Berezovsky. Y sin solución de continuidad, el gran ‘Guaje’ encontró su recompensa ante
su inigualable ansía de marcar con otra jugada individual habitual en el blanquinegro, que se buscó
el hueco de forma inteligente y la puso al palo largo, sacó un latigazo raso, imposible de alcanzar
para el arquero. Inconformista por naturaleza y empujado por su propio estilo, España contó, en el
siguiente cuarto de hora, con hasta tres ocasiones clarísimas para el 3-0, divididas en un cabezazo
ajustadísimo al poste y un remate errado en el corazón del área del ‘7’. No obstante, y como
sucediese ante Bosnia, el conjunto nacional bajó el pistón momentáneamente y propuso al rival a
probar puntería, bien abortado en una ocasión por Casillas, y otro lanzamiento lejano que besó el
larguero por poco. Armenia sorprendió gratamente por esa demostración de energía en un partido poco
propicio, y a su vez impulsó a los locales a armar de nuevo su juego en torno al balón para empujar
en el ‘rush’ final y engordar el resultado. Esos últimos minutos tuvieron como protagonista a Güiza
que, espoleado por su titularidad y ante una oportunidad tan grande de cara a engordar su casillero
particular, dispuso de varios balones en la secuencia combinación-disparo que detuvo sin problemas
Berezovsky.
Como si no existiera el descanso, España salió con el mismo once e idéntica actitud en la
reanudación, voraz para engordar estadísticas y enrabietada por ver estancado el 2-0 desde el
inicio del encuentro. Sin embargo, el combinado nacional no encontraba ya las soluciones idóneas
para superar la doble línea de cinco que construía Armenia en tres cuartos de cancha, y Vicente del
Bosque vio en Xabi Alonso, por Güiza, la mejor solución para favorecer la circulación del cuero y
repetir, de paso, lo acontecido en el encuentro en Dinamarca donde el vasco revolucionó el ‘tempo’
del mismo con su asociación junto a Xavi, escalonados y complementarios. Villa se encontraba solo
en la punta del ataque y se convirtió en el pivote perfecto donde rotaba todo el fútbol ofensivo,
pese a que la búsqueda de espacios a banda le pudiera restar lejanía de la portería rival.
Bojan se convirtió, en su debut, en un refuerzo de ‘lujo’ para acompañar partiendo desde la
derecha al ‘Guaje’ y tener otra fórmula de asociación. Y, posteriormente con la entrada de Cesc por
Xavi en el último cuarto de hora, el técnico le buscó su complemento perfecto para la velocidad de
su desmarque, como se vio en un pase en profundidad que el futbolista del Arsenal que estrelló
David al poste, tras superar al portero. No tardaría en lograr su recompensa, con su consiguiente
nuevo récord, tras interceptar una gran combinación, cómo no, entre Cesc y Xabi Alonso, que
finiquitó con una tranquilidad pasmosa.
España se desató en los últimos 10 minutos, tras el tanto del ‘Guaje’ y vino uno más,
mediante un disparo ‘de la casa’ de Senna, pero pudieron ser muchos más. Lo que es el fútbol. Lo
que no se pudo hacer en 60 minutos, se desarrolló como un torrente insuperable en los 10 finales.
Afortunadamente, la esperanza, dado el margen de mejora de esta selección tan joven, campeona de
Europa, es esperar que logre ese ritmo de estilo-efectividad del principio y recta final mostrado
esta noche. Entonces, su techo será el que deseé.
Ficha técnica
España 4: Iker Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Albiol, Capdevila; Cazorla (Bojan,
m.65), Senna, Xavi (Cesc, m.73), Iniesta; Güiza (Xabi Alonso, m.56) y Villa.
Armenia 0: Berezovsky; Hovsepyán, Arzumanyan, Tateosian, Mkrtchyan; Pachajyán,
Aleksanyan (Khachatryan, m.78), Voskanyán, Arakelyán, Karamyán (Arman, m.52); y Meloknyan
(Manucharyan, m.46).
Goles: 1-0, m.7: Capdevila. 2-0, m.16: Villa. 3-0, m.78: Villa. 4-0, m.82: Senna.
Árbitro: Tony Asumaa (FIN). Mostró cartulinas amarillas a Aleksanyan (m.27),
Pachajyan (m.80) y a Khachatryan (m.90) por Armenia.
Incidencias: segundo encuentro de la fase de clasificación al Mundial 2010,
correspondiente al Grupo 5, disputado en el estadio Carlos Belmonte lleno, con 18.000 aficionados
en las gradas.
Fotos: Carmelo Rubio:RFEF