Si Villa entrará en el ‘Olimpo’ de los goleadores del Valencia CF, Mundo
es el ‘Zeus’ de este particular Jardín del Edén, es decir, el máximo goleador de la historia del
club. El de Barakaldo fue una máquina de golear y rompió todos los registros a lo largo de sus 235
partidos oficiales con el Valencia CF, marcando 206 goles, único jugador en la que ha pasado la ‘
doble centena’ con la elástica valencianista. Sin duda, hablar de gol en el Valencia CF, es hablar
de Mundo.
Fernando
El récord de ser el jugador con más partidos en la historia del Valencia CF no
es el único registro que posee Fernando Gómez Colomer. Sus 139 goles en partido oficial con el
Valencia CF son probablemente los más meritorios, pues Fernando no era delantero nato y más bien
partía desde el medio campo, siempre con elegancia y una eficacia demoledora. Uno de los
centrocampistas más goleadores en la historia de la Liga.
Kempes
El ‘matador’ consiguió dos trofeos Pichichi con el Valencia CF, marchándose
hasta los 144 goles oficiales con la camiseta valencianista y dejando actuaciones míticas para la
memoria de los aficionados blanquinegros, como la que le llevó a conquistar la quinta Copa del Rey
por 0-2 ante el R.Madrid, ambos tantos del astro argentino. Sus 28 goles de la temporada 1977/78
son récord de anotación en Liga por un jugador del Valencia CF.
Waldo
La irrupción del Valencia CF en el panorama futbolístico europeo vino de la
mano de Waldo Machado. El jugador brasileño contribuyó, con sus 147 goles oficiales, conquistar dos
Copas de Ferias, marcando en una de las finales, y una Copa del Rey. Sus lanzamientos de falta
dotaban al delantero de un recurso adicional con el que sumar tantos, gracias a ello fue
galardonado con el trofeo Pichichi en la campaña 1966/67.
Manuel Badenes
La difícil tarea de ser el suplente de Mundo no fue una losa para el delantero
castellonense Manuel Badenes. El de ‘La Plana’, demostró ser un goleador nato y anotó 102 tantos
con el Valencia CF en 109 partidos oficiales, ganando la Copa del Rey en 1954. Su olfato de gol se
activaba cada vez que pisaba el área rival, donde era un rematador implacable.